Jesús, Sando para los amigos, 48 años, era un rostro habitual en las Barranquillas, el mayor supermercado de la droga en el Madrid de los años 90. Vivía allí mismo en una tienda de campaña, totalmente enganchado. Hoy, varios años más tarde, ya curado, vuelve cada viernes por la noche con sus amigos del grupo Bocatas, para dar bocadillos y compañía a los drogodependientes de hoy. Su modo de salir de la droga es un auténtico tratado de eclesiología, de cómo fundó Jesús la Iglesia: haciendo amigos

La ONG Bocatas nació hace 18 años en los bajos de Azca, cerca del Santiago Bernabéu, en manos de tres amigos que comenzaron el reparto de bocadillos y prendas de ropa a indigentes y drogodependientes. En la actualidad, el proyecto continúa en la Cañada Real, donde sigue haciendo falta esta ayuda.